Las operaciones de mantenimiento de las instalaciones sujetas al RITE se realizarán por empresas mantenedoras autorizadas. El mantenimiento se hará de acuerdo a lo que establece la IT 3, atendiendo a los siguientes casos:
* Instalaciones térmicas con potencia nominal total instalada en generación de calor o frío igual o superior a 5 kW, e inferior o igual a 70 kW.
Estas instalaciones se mantendrán por una empresa mantenedora de acuerdo con las instrucciones contenidas en el «Manual de uso y mantenimiento».
* Instalaciones térmicas con potencia nominal total instalada en generación de calor o frio mayor de 70 kW.
Estas instalaciones se mantendrán por una empresa mantenedora con la que el titular de la instalación suscribirá un contrato de mantenimiento y seguirá el «Manual de uso y mantenimiento».
* Instalaciones térmicas con potencia nominal total instalada igual o mayor que 5.000 kW en calor y 1.000 kW en frío, así como las instalaciones de calefacción o refrigeración solar cuya potencia térmica sea mayor que 400 kW.
Estas instalaciones se mantendrán por una empresa mantenedora, con la que el titular de la instalación suscribirá un contrato de mantenimiento. El mantenimiento se realizará bajo la dirección de un técnico titulado competente.
El titular de la instalación será responsable de que se realicen las siguientes acciones:
a) El mantenimiento de la instalación térmica por una empresa mantenedora habilitada.
b) Las inspecciones obligatorias.
c) La conservación de la documentación de todas las actuaciones, ya sean de mantenimiento, reparación, reforma o inspecciones realizadas en la instalación térmica o sus equipos, que serán consignadas en el libro del edificio, cuando el mismo exista.

Cada vez son más las Empresas  y particulares que hacen uso de los aires acondicionados.  Los cuales traen máximos beneficios de confort.
La falta de mantenimiento de los mismos, ocasiona que las bacterias y los hongos se dispersen en el ambiente.  Esto afecta a la salud, lo que puede provocar asma, neumonía, faringitis, entre otras enfermedades respiratorias.

Limpieza de filtros
Está demostrado que la exposición prolongada a una regulación inadecuada de la temperatura causa enfermedades. El mantenimiento insuficiente de estos equipos, son causantes y agravantes de determinadas afecciones respiratorias.
La aparición de molestias en la garganta, dolor, ardor, picazón y carraspera, son síntomas típicos. El mantenimiento insuficiente de estos equipos hace que las bacterias, hongos y los virus circulen en el lugar.
Limpieza de bandejas de condensados
Las enfermedades respiratorias ocupan uno de los primeros lugares de atención en los centros hospitalarios. Los más peligrosos contaminantes del aire son: la bacteria legionella phneumophila, responsable de la neumonía; los hongos aspergillus niger y aspergillus fumigatus, que provocan rinitis y asma.
Los problemas aparecen cuando el cuerpo es forzado a cambios bruscos de temperatura o no se respetan las instrucciones de mantenimiento y limpieza que indica el fabricante.
Cuando los aparatos se ensucian, actúa a modo de un ventilador que esparce por todo el ambiente bacterias y hongos. Lo ideal es que los circuitos no se mantengan húmedos, porque con el tiempo las baterías intercambiadoras pueden generar agua. Lo que provoca la propagación de bacterias.
Limpieza de ventilador tangencial y batería de aire acondicionado
Con un adecuado mantenimiento, se evita contraer estas afecciones en la salud. La limpieza de filtros, baterías, bandeja de condensados y una buena higiene. Utilizamos desengrasantes y desinfectantes formulados para este fin. En lugares donde hay mucho polvo o en la playa, cerca de la costa, el mantenimiento debe ser más seguido.
Para prevenir estos y otros efectos, aconsejamos mantener en los aires acondicionados una temperatura entre los 24 y los 25 grados centígrados. Otra de las recomendaciones es situar las salidas de aire de una forma correcta, de modo que el aire nunca llegue directamente a la persona; además, nunca debe instalarse sobre puertas o ventanas.